El gremio denuncia que, durante los últimos diez meses, no han obtenido respuestas al conflicto por parte de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Subsecretaría de Transporte Aéreo.
«Habiendo agotado todas las instancias administrativas, ratificamos el nuevo cronograma de medidas de fuerza», señalaron en un comunicado, advirtiendo que los paros impactarán directamente en el despegue de aeronaves y la operatividad en tierra, al restringirse las autorizaciones necesarias para vuelos, vehículos y planes de vuelo.
En el mismo comunicado, el sindicato acusó a la autoridad aeronáutica de difundir “informes tendenciosos y argumentos infundados” con el objetivo de “deslegitimar la protesta y obstaculizar el derecho constitucional a la huelga”.
Por otra parte, el próximo jueves 10 de julio se realizará un plenario conjunto de los cinco gremios aeronáuticos principales —APLA, UPSA, APA, Aeronavegantes y ATEPSA—. Este encuentro buscará coordinar un plan de acción unificado frente a lo que consideran «políticas que amenazan gravemente la sostenibilidad del sistema aeronáutico nacional».
Los sindicatos no descartan una profundización de las medidas en defensa de la soberanía aérea, las fuentes de trabajo y la seguridad operacional.

